NOTA DE PRENSA 3 - Asociación VISC
Araceli Santalla, presidenta de la Asociación “Vive Sin Celos”, ofreció el pasado viernes, 9 de Julio una charla en Valencia, España, en la que volvió a desmontar la teoría del machismo como germen de la violencia de pareja.
Esta ex maltratada no se conformó con escapar de su agresor hace 10 años e iniciar una nueva vida lejos de los malos tratos. Ella le declaró la guerra a este fenómeno y decidió investigarlo de manera autodidacta para combatirlo desde sus cimientos. Mientras el mundo se dedica a luchar contra la violencia de pareja con políticas de igualdad, ella asegura que esta medida es ineficaz e insuficiente. En línea con el título de su libro “El machismo no es el problema”, Santalla minimiza el protagonismo del machismo en esta lacra y lo hace con diferentes y sólidos argumentos:
Por una parte, la violencia que un hombre ejerce contra su pareja-mujer pero no contra mujeres que no son su compañera, indica que su enemigo no lo halla en el sexo femenino, sino tras el rol afectivo que ésta mujer representa para él. Además, que esta conducta, generalmente afectada por unos celos extremos, la adopten mujeres contra su pareja-varón, pero también homosexuales de ambos sexos, nos obliga a descartar el machismo como motivador último de la misma.
Por otro lado, continúa, el incremento de jóvenes maltratadores cuestiona años de educación para la igualdad. Si el machismo lo explicara todo, se supone que en la época en que más esfuerzos se hacen para retirar de las nuevas generaciones los patrones machistas, debería observarse una paulatina desaparición de estas conductas en los jóvenes de hoy en día. Sin embargo, en 2008, la mayoría de agresores y víctimas tenía entre 18 y 30 años.
La reciente publicación de una estadística del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia sobre el índice de feminicidios en 40 países, también respalda esta teoría. Si bien, ante una explicación “pro-machista” del fenómeno cabría esperar que en países de tradición más liberal hubiera un índice menor de asesinatos de mujeres que en países de costumbres más patriarcales, la realidad es diferente: países del norte de Europa, como Finlandia, que lleva aplicando desde 1987 una de las políticas de igualdad más ambiciosas de la Unión Europea, presenta un índice de feminicidios que casi duplica al de España, país que junto con Italia se encuentra entre los últimos de esta trágica lista, muy por debajo de Alemania, Bélgica, Austria o Dinamarca. Santalla nos ofrece la siguiente lectura: “El machismo es el contexto social donde el celoso se encuentra cómodo, donde sus celos se mantienen a raya, pues la mujer que se somete a los parámetros machistas evita detonantes que agravarían las crisis del celoso. Si eliminamos este contexto sin eliminar los celos patológicos que el agresor padece, sólo conseguiremos provocarle. Y pasará como en las dictaduras, donde mueren antes los rebeldes que los sumisos. El celoso no deja de ser celoso tras eliminar el machismo, pero sí encuentra más justificadas sus paranoias y cede más fácilmente al impulso de castigarlas. Ninguno de los afectados, hombre o mujer, maltrata por odio al sexo contrario. Lo hacen porque confunden el origen de su malestar, creyendo que es externo (su pareja) cuando, en realidad, es interno (su trastorno afectivo)” concluye la investigadora.
Dejamos, pues, a la reflexión del lector las implicaciones que podrían derivarse de este novedoso planteamiento con el que la Asociación VISC reclama terapias eficaces y accesibles para todos los celosos y celosas agresivos.
miércoles, 14 de julio de 2010
martes, 29 de junio de 2010
Víctimas y agresores de ambos sexos atendidos por una misma entidad: VISC
NOTA DE PRENSA 2 - Asociación VISC
Víctimas y agresores de ambos sexos atendidos por una misma entidad: VISC
Su principal fin es combatir la violencia de pareja por celos patológicos sin distinción de género. Por tanto, atienden a cualquier afectado celoso, hombre o mujer, que admita maltratar por celos y desee iniciar una mejora. Pero también orienta a hombres y mujeres que conviven con estos agresores y cuya principal necesidad, como indica su presidenta, Araceli Santalla, es saber si su pareja tiene solución. “Nosotros asumimos la labor, no sólo de bajarles al suelo y convencerles de que se enfrentan, no a una persona más o menos buena, sino a un enemigo mucho más poderoso: el trastorno responsable de sus celos patológicos agresivos. Un trastorno que actúa en la mente de sus afectados, con independencia de su bondad, maldad, consciencia, amor o fuerza de voluntad. Pero además, una vez logramos que comprendan este punto, las asesoramos en su camino de desapego emocional del agresor y las ayudamos a concebir una vida sin él, siempre desde un enfoque constructivo, reparador y muy respetuoso con su autoestima”, informa Santalla, que añade que las víctimas que han atendido se han sentido muy comprendidas y motivadas para iniciar el distanciamiento.
Pero también, en algunos casos, orientan al agresor. Araceli nos comenta un caso real: “Sergio acudió a VISC hace 2 meses pidiendo ayuda: Es consciente de tener un problema grave de celos que le vuelve agresivo con sus parejas y quiere hacer lo necesario para quitárselo de la cabeza o, al menos, mantenerlo controlado. En la primera entrevista, medimos la intensidad con que padece los síntomas e indagamos en su historia para detectar los sucesos más relacionados con su conducta. Con ello realizamos un pequeño diagnóstico que le sirve para conocer mejor el trastorno. Y por último, le pusimos como “deberes de casa” la elaboración de un gráfico de frecuencia de crisis. Un ejercicio que le permitirá saber si sus crisis tienen una frecuencia determinada y si los detonantes que intervienen en el despertar de la crisis son externos o internos. En definitiva, nuestra experiencia nos indica que estos ejercicios incrementan la consciencia de problema propio del agresor, reducen su tensión interior y rebajan su peligrosidad, ya que entiende que no es su pareja la responsable de su malestar, mostrándose más capaz de aceptar sin conflicto su distanciamiento”. Esta información sirve, además, para enriquecer la investigación de terapias específicas.
VISC practica este protocolo de atención a agresores y lo complementa con los folletos de orientación publicados en su web. Sin embargo, la mayor demanda de atención viene por parte de víctimas de todo el mundo, tanto por teléfono, como por mail o en persona. Para ellas, a parte de la orientación personalizada que dedican gratuitamente a cada una, VISC ha elaborado el “Manual de autoprotección para víctimas de violencia en su relación de pareja”, (que pueden descargar en www.visc.es) herramienta con la que saben, están contribuyendo a la seguridad de muchas personas sumidas en esta desconcertante y terrible realidad.
Víctimas y agresores de ambos sexos atendidos por una misma entidad: VISC
Su principal fin es combatir la violencia de pareja por celos patológicos sin distinción de género. Por tanto, atienden a cualquier afectado celoso, hombre o mujer, que admita maltratar por celos y desee iniciar una mejora. Pero también orienta a hombres y mujeres que conviven con estos agresores y cuya principal necesidad, como indica su presidenta, Araceli Santalla, es saber si su pareja tiene solución. “Nosotros asumimos la labor, no sólo de bajarles al suelo y convencerles de que se enfrentan, no a una persona más o menos buena, sino a un enemigo mucho más poderoso: el trastorno responsable de sus celos patológicos agresivos. Un trastorno que actúa en la mente de sus afectados, con independencia de su bondad, maldad, consciencia, amor o fuerza de voluntad. Pero además, una vez logramos que comprendan este punto, las asesoramos en su camino de desapego emocional del agresor y las ayudamos a concebir una vida sin él, siempre desde un enfoque constructivo, reparador y muy respetuoso con su autoestima”, informa Santalla, que añade que las víctimas que han atendido se han sentido muy comprendidas y motivadas para iniciar el distanciamiento.
Pero también, en algunos casos, orientan al agresor. Araceli nos comenta un caso real: “Sergio acudió a VISC hace 2 meses pidiendo ayuda: Es consciente de tener un problema grave de celos que le vuelve agresivo con sus parejas y quiere hacer lo necesario para quitárselo de la cabeza o, al menos, mantenerlo controlado. En la primera entrevista, medimos la intensidad con que padece los síntomas e indagamos en su historia para detectar los sucesos más relacionados con su conducta. Con ello realizamos un pequeño diagnóstico que le sirve para conocer mejor el trastorno. Y por último, le pusimos como “deberes de casa” la elaboración de un gráfico de frecuencia de crisis. Un ejercicio que le permitirá saber si sus crisis tienen una frecuencia determinada y si los detonantes que intervienen en el despertar de la crisis son externos o internos. En definitiva, nuestra experiencia nos indica que estos ejercicios incrementan la consciencia de problema propio del agresor, reducen su tensión interior y rebajan su peligrosidad, ya que entiende que no es su pareja la responsable de su malestar, mostrándose más capaz de aceptar sin conflicto su distanciamiento”. Esta información sirve, además, para enriquecer la investigación de terapias específicas.
VISC practica este protocolo de atención a agresores y lo complementa con los folletos de orientación publicados en su web. Sin embargo, la mayor demanda de atención viene por parte de víctimas de todo el mundo, tanto por teléfono, como por mail o en persona. Para ellas, a parte de la orientación personalizada que dedican gratuitamente a cada una, VISC ha elaborado el “Manual de autoprotección para víctimas de violencia en su relación de pareja”, (que pueden descargar en www.visc.es) herramienta con la que saben, están contribuyendo a la seguridad de muchas personas sumidas en esta desconcertante y terrible realidad.
sábado, 26 de junio de 2010
NOTA DE PRENSA 1 - Asociación VISC
Os adjuntamos esta Nota de Prensa que, esperamos, sea la primera de muchas otras, para que se sepa de nosotros, principalmente, por aquellas personas que, desde cualquier parte del mundo, buscan una orientación que quizá, les aparte de una muerte segura, les recuerde que no están solos y les informe de que trabajamos por un desenlace seguro y moderadamente feliz para cada historia de amor.
VISC, primera asociación contra la violencia de pareja por celos patológicos sin distinción de género.
Hace tan solo año y medio que nació la Asociación Vive Sin Celos (VISC) en Valencia, España. Una organización no gubernamental sin ánimo de lucro creada para combatir la violencia de pareja (como prefieren llamarla, en lugar de violencia de género) desde una nueva perspectiva: los celos patológicos agresivos. Un trastorno para el que, como reconocen especialistas de la talla de Enrique Echeburúa en su libro “Celos patológicos, una emoción destructiva” no existe una investigación controlada dirigida a su tratamiento. Pero como alerta su fundadora y presidenta, Araceli Santalla, tampoco hay especialista que garantice una cura total, ni siquiera una mejora significativa en la mayoría de casos patológicos agresivos. “Y por eso, entre otras cosas, era necesaria una Asociación”, insiste. Porque no sólo están abandonados a su suerte los afectados por este trastorno, sino también sus parejas, que asisten desconcertadas a los vaivenes de una personalidad tan sensible y atractiva por una parte, como destructiva y violenta por otra.
El hecho de enfrentarse a uno de los posibles orígenes de la personalidad maltratadora y atender a muchos de sus afectados, no intimida a la fundadora de VISC, una ex mujer maltratada que escapó a salvo de su agresor gracias a la información que obtuvo del trabajo de campo que realizó en convivencia con él. “Conocer el problema – admite – es la primera herramienta para sobrevivir a él”. Su ex pareja estuvo con varias mujeres antes de conocerla a ella y a todas las maltrató psíquica y físicamente. Ella aprendió, al menos, a evitar las agresiones físicas. Sin embargo, los delirios celotípicos y el maltrato psicológico no cedían. Esto, no obstante, no menguó su lado atractivo y carismático, tampoco para ella, que valoró, además, la consciencia de problema propio de que disfrutaba este hombre y su voluntad titánica y vana por cambiar. “¿Por qué siendo consciente de su problema, deseando cambiar y asistiendo a un psicólogo y a un psiquiatra, este hombre no consigue mejorar?”, se preguntaba. Nadie le dio una respuesta, así que decidió buscarla por sí misma ejerciendo de investigadora autodidacta en la misma boca del lobo. Una decisión muy comprometida que, advierte, no recomienda a nadie.
“Fueron 10 meses entre el cielo y el infierno. Los 10 meses más brutales y aleccionadores de mi vida – reconoce -. Mi ingenuidad fue creer que con mi amor y mi paciencia podría cambiarle”, admite recordando una de las enseñanzas que transmite a las personas maltratadas que acuden a VISC buscando respuestas para enfrentar situaciones parecidas: “El amor no puede cambiarles y las crisis siempre vuelven”. “La gente – continúa Santalla - está muy desorientada a la hora de tratar con un celoso patológico agresivo”. Por eso en VISC han redactado un “Manual de orientación para víctimas de violencia en su relación de pareja” que ofrecen en papel y en PDF a través de su web www.visc.es . En esta página el internauta puede acceder, además, al libro que recoge la investigación, conclusiones y propuestas que Araceli Santalla hace, fruto de su experiencia personal y trato durante 10 años con otros afectados, para el fin de la violencia de pareja. Un libro cuyo título no deja a nadie indiferente: “El machismo no es el problema”, prologado por el escritor y premio Nadal Lorenzo Silva y sobre el que su autora ofrece charlas en diversos ámbitos, desde Ayuntamientos y Asociaciones hasta Congresos Nacionales e Internacionales, haciendo hincapié en su contundente potencial para reforzar la lucha contra esta lacra. De hecho, su proyecto abarca 3 dimensiones: investigadora, social-asistencial y formativa, ofreciendo, por otro lado, una ventaja triple: detección precoz, prevención y rehabilitación.
Pero otra de las peculiaridades de esta Asociación es que no vincula el papel del agresor a los hombres y el de víctimas a las mujeres. Cualquiera puede ser víctima y agresor por celos. De hecho, VISC recibe consultas de mujeres que reconocen maltratar por celos a sus maridos y de hombres que admiten encontrarse totalmente hundidos por los castigos celosos de sus mujeres. Sin embargo, sigue siendo más habitual la llamada de mujeres maltratadas. “Y para todos ellos hay recomendaciones que les permiten tomar las decisiones más compatibles con su felicidad y su seguridad”, informa su presidenta.
En definitiva, nos encontramos ante la primera Asociación en el mundo creada por una ex maltratada y dedicada, mediante voluntarios respaldados por psicólogos, a minimizar los destructivos efectos que los celos patológicos tienen en las relaciones de pareja, contribuyendo, quizá, a que las muertes que lamentamos cada año por este terrible fenómeno, sean algunas menos.
VISC, primera asociación contra la violencia de pareja por celos patológicos sin distinción de género.
Hace tan solo año y medio que nació la Asociación Vive Sin Celos (VISC) en Valencia, España. Una organización no gubernamental sin ánimo de lucro creada para combatir la violencia de pareja (como prefieren llamarla, en lugar de violencia de género) desde una nueva perspectiva: los celos patológicos agresivos. Un trastorno para el que, como reconocen especialistas de la talla de Enrique Echeburúa en su libro “Celos patológicos, una emoción destructiva” no existe una investigación controlada dirigida a su tratamiento. Pero como alerta su fundadora y presidenta, Araceli Santalla, tampoco hay especialista que garantice una cura total, ni siquiera una mejora significativa en la mayoría de casos patológicos agresivos. “Y por eso, entre otras cosas, era necesaria una Asociación”, insiste. Porque no sólo están abandonados a su suerte los afectados por este trastorno, sino también sus parejas, que asisten desconcertadas a los vaivenes de una personalidad tan sensible y atractiva por una parte, como destructiva y violenta por otra.
El hecho de enfrentarse a uno de los posibles orígenes de la personalidad maltratadora y atender a muchos de sus afectados, no intimida a la fundadora de VISC, una ex mujer maltratada que escapó a salvo de su agresor gracias a la información que obtuvo del trabajo de campo que realizó en convivencia con él. “Conocer el problema – admite – es la primera herramienta para sobrevivir a él”. Su ex pareja estuvo con varias mujeres antes de conocerla a ella y a todas las maltrató psíquica y físicamente. Ella aprendió, al menos, a evitar las agresiones físicas. Sin embargo, los delirios celotípicos y el maltrato psicológico no cedían. Esto, no obstante, no menguó su lado atractivo y carismático, tampoco para ella, que valoró, además, la consciencia de problema propio de que disfrutaba este hombre y su voluntad titánica y vana por cambiar. “¿Por qué siendo consciente de su problema, deseando cambiar y asistiendo a un psicólogo y a un psiquiatra, este hombre no consigue mejorar?”, se preguntaba. Nadie le dio una respuesta, así que decidió buscarla por sí misma ejerciendo de investigadora autodidacta en la misma boca del lobo. Una decisión muy comprometida que, advierte, no recomienda a nadie.
“Fueron 10 meses entre el cielo y el infierno. Los 10 meses más brutales y aleccionadores de mi vida – reconoce -. Mi ingenuidad fue creer que con mi amor y mi paciencia podría cambiarle”, admite recordando una de las enseñanzas que transmite a las personas maltratadas que acuden a VISC buscando respuestas para enfrentar situaciones parecidas: “El amor no puede cambiarles y las crisis siempre vuelven”. “La gente – continúa Santalla - está muy desorientada a la hora de tratar con un celoso patológico agresivo”. Por eso en VISC han redactado un “Manual de orientación para víctimas de violencia en su relación de pareja” que ofrecen en papel y en PDF a través de su web www.visc.es . En esta página el internauta puede acceder, además, al libro que recoge la investigación, conclusiones y propuestas que Araceli Santalla hace, fruto de su experiencia personal y trato durante 10 años con otros afectados, para el fin de la violencia de pareja. Un libro cuyo título no deja a nadie indiferente: “El machismo no es el problema”, prologado por el escritor y premio Nadal Lorenzo Silva y sobre el que su autora ofrece charlas en diversos ámbitos, desde Ayuntamientos y Asociaciones hasta Congresos Nacionales e Internacionales, haciendo hincapié en su contundente potencial para reforzar la lucha contra esta lacra. De hecho, su proyecto abarca 3 dimensiones: investigadora, social-asistencial y formativa, ofreciendo, por otro lado, una ventaja triple: detección precoz, prevención y rehabilitación.
Pero otra de las peculiaridades de esta Asociación es que no vincula el papel del agresor a los hombres y el de víctimas a las mujeres. Cualquiera puede ser víctima y agresor por celos. De hecho, VISC recibe consultas de mujeres que reconocen maltratar por celos a sus maridos y de hombres que admiten encontrarse totalmente hundidos por los castigos celosos de sus mujeres. Sin embargo, sigue siendo más habitual la llamada de mujeres maltratadas. “Y para todos ellos hay recomendaciones que les permiten tomar las decisiones más compatibles con su felicidad y su seguridad”, informa su presidenta.
En definitiva, nos encontramos ante la primera Asociación en el mundo creada por una ex maltratada y dedicada, mediante voluntarios respaldados por psicólogos, a minimizar los destructivos efectos que los celos patológicos tienen en las relaciones de pareja, contribuyendo, quizá, a que las muertes que lamentamos cada año por este terrible fenómeno, sean algunas menos.
jueves, 10 de junio de 2010
NOVEDADES JUNIO - JULIO
El pasado martes 8 de Junio, Araceli Santalla fue entrevistada en Radio ARA, de Alboraya, durante 1 hora en donde los periodistas y oyentes pudieron conocer de la existencia de esta Asociación y los proyectos que ofrece para el fin de la violencia de pareja por celos patológicos sin distinción de género. En breve adjuntaremos link a la grabación en nuestra web www.visc.es
El próximo fin de semana del 19-20 de Junio, el prestigioso Doctor y Psiquiatra alemán Wilfrid Von Boch-Galhau nos visitará en Valencia para conocer en profundidad la teoría que fundamenta la existencia de esta Asociación. Ya adjuntaremos resumen de esta entrevista.
El viernes 9 de Julio a las 20h. Araceli Santalla ofrecerá la charla "Celos patológicos y violencia de pareja" en las instalaciones que el Centro de Psicología Integral tiene en la C/ Salamanca, 66, de Valencia. Más información en www.visc.es o en www.psicologiaintegral.es
Por el momento seguimos atendiendo gratuitamente a afectados/as por este trastorno tanto por mail, como por teléfono o en persona, ofreciendo orientaciones para enfrentarlo del modo más compatible con su seguridad. Posiblemente pronto tendremos la demanda suficiente para crear el primer Grupo de Ayuda Mutua de VISC en Valencia. Ya os avisaremos cuando suceda.
El próximo fin de semana del 19-20 de Junio, el prestigioso Doctor y Psiquiatra alemán Wilfrid Von Boch-Galhau nos visitará en Valencia para conocer en profundidad la teoría que fundamenta la existencia de esta Asociación. Ya adjuntaremos resumen de esta entrevista.
El viernes 9 de Julio a las 20h. Araceli Santalla ofrecerá la charla "Celos patológicos y violencia de pareja" en las instalaciones que el Centro de Psicología Integral tiene en la C/ Salamanca, 66, de Valencia. Más información en www.visc.es o en www.psicologiaintegral.es
Por el momento seguimos atendiendo gratuitamente a afectados/as por este trastorno tanto por mail, como por teléfono o en persona, ofreciendo orientaciones para enfrentarlo del modo más compatible con su seguridad. Posiblemente pronto tendremos la demanda suficiente para crear el primer Grupo de Ayuda Mutua de VISC en Valencia. Ya os avisaremos cuando suceda.
II Congreso Internacional sobre SAP y Custodia Compartida
Al finales del mayo pasado tuvimos el placer de asistir a este interesante congreso donde se dieron cita más de 50 asistentes y 20 ponentes de todo el mundo para abordar el tema del SAP y la Custodia Compartida. Interesante resaltar que había una casual paridad entre los asistentes, siendo tantos hombres como mujeres y demostrando con ello, que este tema no es una preocupación masculina, por intereses "machistas" como sospechan maliciosamente las feministas antisociales. Es una preocupación de todas las personas susceptibles de sufrirlo, es decir, cualquier padre o madre sumido en un proceso de separación.
Allí escuchamos, pues, testimonios de padres y madres que habían sido apartados de sus hijos a la fuerza contemplando impotentes cómo, la confianza que antaño tenían con sus hijos, se iba transformando, sin mediar palabra por su parte, en un odio sin fundamento que sólo podía explicarse por la manipulación y coacción a los que habían sido sometidos por parte del padre/madre custodio.
En VISC compartimos la idea de que es necesario detectar y medir el daño que el padre/madre custodio puede hacer a los hijos mediante esta manipulación, de que se desarrollen programas terapéuticos para recuperar la libertad afectiva de los pequeños y que se penalice de algún modo al progenitor que use estos métodos para castigar al otro progenitor (y al niño a su vez) por frustraciones mal resueltas.
Entre los momentos más interesantes de este encuentro, resaltamos la impecable ponencia del psicólogo e investigador valenciano Julio Bronchal, injustamente perseguido por el feminismo antisocial dada la fuerza y profundidad de sus argumentos en pro de un trato justo y considerado con el equilibrio psicológico de los niños, un trato tan apartado de los intereses políticos, ideológicos y económicos que alientan estos movimientos radicales antisociales disfrazados de feminismo.
Especialmente emotivo fue también el testimonio de Carlos, que relató el calvario que vivió su hijo bajo la custodia de su madre, que aparte de desatender sus necesidades terapéuticas por su trastorno de personalidad, desgarró el sano vínculo que el chico tenía con su padre, generándole una tensión y una soledad que acabaron llevándolo a consumar el suicidio que ya intentó en varias ocasiones durante este proceso. Mencionar también el dramático caso de una madre, psicóloga de profesión, que hubo de sufrir el fallecimiento de su hija adolescente por "muerte súbita" y después, la culpa que sobre ella (por ser portadora del gen responsable) descargó su ex-marido quien, tras la separación, manipuló a los hijos para que no quisieran volver a verla.
Por otro lado, destacar la fortuna que tuvimos de conocer a la psicóloga Mª José Meseguer Medina, quien se interesó mucho en nuestro proyecto y se ha ofrecido a colaborar con nosotros desde Barcelona, en la medida de sus posibilidades, así cómo al Doctor y psiquiatra alemán, ponente del congreso, Wilfrid Von Boch-Galhau, quien se mostró profundamente impactado por la historia que motivó la fundación de la Asociación VISC y nos ha comunicado su interés en conocer más de nuestro proyecto. Hasta el punto que dentro de unos días visitará España de nuevo sólo para entrevistarse tranquilamente con nosotros y descubrir las circunstancias, detalles y propuestas de VISC para el fin de la violencia de pareja. Un privilegio para esta causa que confiamos resulte enriquecedor para el ya denso bagaje de este gran especialista.
Felicitar pues a los organizadores del Congreso, en especial a Juan Carlos y a Mª José, con quienes tuve el placer de compartir alguna charla y animaros a seguir en esta necesaria lucha, porque miles de niños de todo el mundo, en el futuro, os lo agradecerán.
Araceli Santalla.
Allí escuchamos, pues, testimonios de padres y madres que habían sido apartados de sus hijos a la fuerza contemplando impotentes cómo, la confianza que antaño tenían con sus hijos, se iba transformando, sin mediar palabra por su parte, en un odio sin fundamento que sólo podía explicarse por la manipulación y coacción a los que habían sido sometidos por parte del padre/madre custodio.
En VISC compartimos la idea de que es necesario detectar y medir el daño que el padre/madre custodio puede hacer a los hijos mediante esta manipulación, de que se desarrollen programas terapéuticos para recuperar la libertad afectiva de los pequeños y que se penalice de algún modo al progenitor que use estos métodos para castigar al otro progenitor (y al niño a su vez) por frustraciones mal resueltas.
Entre los momentos más interesantes de este encuentro, resaltamos la impecable ponencia del psicólogo e investigador valenciano Julio Bronchal, injustamente perseguido por el feminismo antisocial dada la fuerza y profundidad de sus argumentos en pro de un trato justo y considerado con el equilibrio psicológico de los niños, un trato tan apartado de los intereses políticos, ideológicos y económicos que alientan estos movimientos radicales antisociales disfrazados de feminismo.
Especialmente emotivo fue también el testimonio de Carlos, que relató el calvario que vivió su hijo bajo la custodia de su madre, que aparte de desatender sus necesidades terapéuticas por su trastorno de personalidad, desgarró el sano vínculo que el chico tenía con su padre, generándole una tensión y una soledad que acabaron llevándolo a consumar el suicidio que ya intentó en varias ocasiones durante este proceso. Mencionar también el dramático caso de una madre, psicóloga de profesión, que hubo de sufrir el fallecimiento de su hija adolescente por "muerte súbita" y después, la culpa que sobre ella (por ser portadora del gen responsable) descargó su ex-marido quien, tras la separación, manipuló a los hijos para que no quisieran volver a verla.
Por otro lado, destacar la fortuna que tuvimos de conocer a la psicóloga Mª José Meseguer Medina, quien se interesó mucho en nuestro proyecto y se ha ofrecido a colaborar con nosotros desde Barcelona, en la medida de sus posibilidades, así cómo al Doctor y psiquiatra alemán, ponente del congreso, Wilfrid Von Boch-Galhau, quien se mostró profundamente impactado por la historia que motivó la fundación de la Asociación VISC y nos ha comunicado su interés en conocer más de nuestro proyecto. Hasta el punto que dentro de unos días visitará España de nuevo sólo para entrevistarse tranquilamente con nosotros y descubrir las circunstancias, detalles y propuestas de VISC para el fin de la violencia de pareja. Un privilegio para esta causa que confiamos resulte enriquecedor para el ya denso bagaje de este gran especialista.
Felicitar pues a los organizadores del Congreso, en especial a Juan Carlos y a Mª José, con quienes tuve el placer de compartir alguna charla y animaros a seguir en esta necesaria lucha, porque miles de niños de todo el mundo, en el futuro, os lo agradecerán.
Araceli Santalla.
lunes, 22 de marzo de 2010
Texto presentación en Valencia de "La estrategia del agua" de Lorenzo Silva, por Araceli Santalla
El 10 de marzo de 2010, en el museo L'Iber de soldaditos de plomo de Valencia, el escritor Lorenzo Silva celebró la presentación de su nuevo libro "La estrategia del agua". Acto para el que pidió a nuestra presidenta, Araceli Santalla, hacerse cargo de la presentación, propiamente dicha, dada la relación existente entre su libro "El machismo no es el problema", prologado por el mismo escitor, con esta nueva novela de los guardiaciviles Bevilacqua y Chamorro.
A continuación os adjuntamos el texto de la citada presentación para todos aquellos que no pudísteis asistir y que conocéis, de lejos o de cerca, la obra de tan prolífico autor:
"Buenas tardes, en primer lugar agradecer a Lorenzo Silva que pensara en mí para presentar “La estrategia del agua” en Valencia y después, gracias a todos compañeros del foro de Lorenzo Silva, amigos y lectores por haber venido a este acto.
Como dijo el sr. Director del Museo, me llamo Araceli Santalla y quisiera añadir alguna cosa para situarles respecto a mi relación con la nueva novela de Lorenzo.
A partir de una experiencia personal, empecé una investigación sobre la relación de los celos patológicos y la violencia de pareja cuyas conclusiones publiqué en mi libro “El machismo no es el problema”. Después de 10 años de trabajo autodidacta, de realizar varios cursos y asistir a varios congresos sobre este fenómeno, comprendí que disponía de una información muy útil para la lucha contra la violencia de pareja sin distinción de género, por lo que también doy charlas sobre ello. Por otro lado, en la Asociación “Vive Sin Celos”, ofrecemos recursos y orientación a celosos conflictivos y a sus parejas para que puedan enfrentar mejor este trastorno, especialmente, en su variante agresiva.
Todo esto, aunque no lo parezca, tiene relación con lo que hago hoy aquí. Verán, nos encontramos ante una novela que no va a dejar a nadie indiferente. Es decir, que levantará pasiones en sentidos opuestos que quizá obliguen a su autor a dar más explicaciones de las estrictamente literarias. Y es que, si bien los 6 libros que lleva escritos sobre esta pareja de guardiaciviles se sitúan en la España contemporánea, con sus virtudes y sus miserias, en esta ocasión va más allá, pues pone en la mesa de autopsias, no sólo el cadáver sobre el que gira la trama, sino a la mismísima justicia española actual, representada aquí en la nueva y polémica ley de violencia de género. Una ley necesaria, como admite el narrador, pero discutible en tanto que olvida la presunción de inocencia de un hombre ante la simple denuncia de una mujer, o que considera a la mujer menos imputable que un hombre ante un mismo delito, por el mero hecho de ser mujer. Un tema, como todos saben, muy debatido últimamente en los medios, pues a nadie le es ajeno que está rasgando de arriba abajo las relaciones entre hombres y mujeres en una batalla que no va a tener vencedores.
Esta proyección social tan comprometida, dota a “La estrategia del agua” de una emoción añadida a la que logra habitualmente el autor acercándonos a los pensamientos de este psicólogo llamado Rubén Bevilacqua que acabó de guardia civil, ahora ya brigada, y a su relación con la cada vez menos joven y más sabia Virginia Chamorro, su compañera, ascendida a sargento. Me consta que no soy la única lectora que se muerde las uñas por saber cómo se resuelve esa falsa indiferencia afectiva que ambos tratan de fingir y a la que el autor da otra vuelta de tuerca en esta novela.
Pero como les digo, lo que más me ha conmovido y lo que me une, especialmente a este libro, es su nueva dimensión social. Tanto, que le dije a Lorenzo que iba a convertirse en el libro de cabecera de muchas personas, hombres e hijos principalmente, pero también de mujeres cercanas a esos hombres, víctimas de la furia y los celos de una maltratadora.
Miren, hay algo que no les he dicho. Y es que, aparte de lo que al principio hemos contado sobre mí, también fui una mujer maltratada. Por un hombre, por supuesto. De eso hace 10 años, los 10 años que vengo investigando este fenómeno. Pero como pueden comprender, esa fue la experiencia que me condujo a donde estoy ahora. Fruto de aquello es el libro que he escrito, un libro que, cuando sólo era un boceto, llegó a las manos de Lorenzo quien, comprendiendo su potencial, decidió respaldarlo escribiendo el prólogo con que hoy está publicado.
Mi punto de vista, entonces, no es distante y por eso sabía que tenía mucho que aportar a la lucha contra esta lacra. Como mucho tienen que aportar todas las maltratadas cuya opinión nunca es tenida en cuenta a la hora de redactar las leyes con que pretenden protegerlas o los protocolos con que piensan recuperarlas. Sin embargo, quienes hemos sido víctimas, tenemos mucho que decir. Y una de las cosas más importantes es que éste es un problema sin género que requiere un tratamiento sin género, por respeto a todas las víctimas, sean mujeres, hombres, homosexuales o lesbianas. Pero también por acudir a la verdadera raíz del problema, que no es el machismo, sino una suma de anomalías psicológicas que funcionan como un trastorno de la personalidad.
Pensemos que si la víctima no tiene un perfil predeterminado y previsible, tampoco el agresor ha de tenerlo. En cierto modo, el trabajo que yo hice con mi ex pareja para descubrir los mecanismos profundos de su conducta, es el trabajo que Vila y Chamorro hacen para dar con el asesino de turno. Igual que ellos, también yo hube de despojarme de prejuicios, tópicos y esquemas preconcebidos. ¿El premio? Dar con el verdadero asesino, cosa que en ambos casos conseguimos y en ninguno de los dos era el que parecía.
La tesis que argumento en mi libro es que el machismo no es el problema, pero ahora no es el momento de explicarlo. El caso es que Lorenzo con esta novela ha desafiado a las voces que más gritan, para poner en evidencia, desde la reflexión, la objetividad y la calma propias de sus investigadores de homicidios, lo que el sentido común de cualquiera de nosotros asume con su aplastante lógica: que la capacidad de hacer daño no es monopolio de los hombres, que la mujer no es más bondadosa que el hombre por el mero hecho de ser mujer, que a menudo, el padre puede ser más apto que la madre para tener la custodia de los hijos y que admitir todo esto, no resta derechos ni libertades a la mujer, sino que más bien, la dignifica por sus propios méritos. Yo, como víctima, no quiero que se me trate de un modo especial por ser mujer, pues no es mi condición de mujer la que me ha convertido en víctima. Del mismo modo, el agresor no ha de ser más castigado por ser hombre, sino por ser agresor. De otro modo, ¿qué clase de igualdad estamos enseñando a nuestros hijos? Pues quien defiende otra cosa creyendo que hace un favor a las mujeres, se equivoca.
Afortunadamente, cada vez hay más voces del lado de la lógica antes que de intereses económicos y políticos. Si bien, tampoco esto es suficiente para salvar la vida de muchos amenazados por la violencia de sus parejas. Como comprobarán cuando lean esta novela, todavía hace falta mucha estrategia y mucho agua.
Pero es un lujo contar en España con escritores como Lorenzo, que no sólo escriben bien, emocionan y entretienen, sino que además se mojan por la verdad y encima, lo hacen con recursos poéticos, filosóficos e incluso, musicales, logrando un efecto catártico y resucitador.
Les invito, pues, a experimentarlo leyendo este libro. Pero ahora les dejo con Lorenzo Silva, pues escucharle a él ya es toda una experiencia."
A continuación os adjuntamos el texto de la citada presentación para todos aquellos que no pudísteis asistir y que conocéis, de lejos o de cerca, la obra de tan prolífico autor:
"Buenas tardes, en primer lugar agradecer a Lorenzo Silva que pensara en mí para presentar “La estrategia del agua” en Valencia y después, gracias a todos compañeros del foro de Lorenzo Silva, amigos y lectores por haber venido a este acto.
Como dijo el sr. Director del Museo, me llamo Araceli Santalla y quisiera añadir alguna cosa para situarles respecto a mi relación con la nueva novela de Lorenzo.
A partir de una experiencia personal, empecé una investigación sobre la relación de los celos patológicos y la violencia de pareja cuyas conclusiones publiqué en mi libro “El machismo no es el problema”. Después de 10 años de trabajo autodidacta, de realizar varios cursos y asistir a varios congresos sobre este fenómeno, comprendí que disponía de una información muy útil para la lucha contra la violencia de pareja sin distinción de género, por lo que también doy charlas sobre ello. Por otro lado, en la Asociación “Vive Sin Celos”, ofrecemos recursos y orientación a celosos conflictivos y a sus parejas para que puedan enfrentar mejor este trastorno, especialmente, en su variante agresiva.
Todo esto, aunque no lo parezca, tiene relación con lo que hago hoy aquí. Verán, nos encontramos ante una novela que no va a dejar a nadie indiferente. Es decir, que levantará pasiones en sentidos opuestos que quizá obliguen a su autor a dar más explicaciones de las estrictamente literarias. Y es que, si bien los 6 libros que lleva escritos sobre esta pareja de guardiaciviles se sitúan en la España contemporánea, con sus virtudes y sus miserias, en esta ocasión va más allá, pues pone en la mesa de autopsias, no sólo el cadáver sobre el que gira la trama, sino a la mismísima justicia española actual, representada aquí en la nueva y polémica ley de violencia de género. Una ley necesaria, como admite el narrador, pero discutible en tanto que olvida la presunción de inocencia de un hombre ante la simple denuncia de una mujer, o que considera a la mujer menos imputable que un hombre ante un mismo delito, por el mero hecho de ser mujer. Un tema, como todos saben, muy debatido últimamente en los medios, pues a nadie le es ajeno que está rasgando de arriba abajo las relaciones entre hombres y mujeres en una batalla que no va a tener vencedores.
Esta proyección social tan comprometida, dota a “La estrategia del agua” de una emoción añadida a la que logra habitualmente el autor acercándonos a los pensamientos de este psicólogo llamado Rubén Bevilacqua que acabó de guardia civil, ahora ya brigada, y a su relación con la cada vez menos joven y más sabia Virginia Chamorro, su compañera, ascendida a sargento. Me consta que no soy la única lectora que se muerde las uñas por saber cómo se resuelve esa falsa indiferencia afectiva que ambos tratan de fingir y a la que el autor da otra vuelta de tuerca en esta novela.
Pero como les digo, lo que más me ha conmovido y lo que me une, especialmente a este libro, es su nueva dimensión social. Tanto, que le dije a Lorenzo que iba a convertirse en el libro de cabecera de muchas personas, hombres e hijos principalmente, pero también de mujeres cercanas a esos hombres, víctimas de la furia y los celos de una maltratadora.
Miren, hay algo que no les he dicho. Y es que, aparte de lo que al principio hemos contado sobre mí, también fui una mujer maltratada. Por un hombre, por supuesto. De eso hace 10 años, los 10 años que vengo investigando este fenómeno. Pero como pueden comprender, esa fue la experiencia que me condujo a donde estoy ahora. Fruto de aquello es el libro que he escrito, un libro que, cuando sólo era un boceto, llegó a las manos de Lorenzo quien, comprendiendo su potencial, decidió respaldarlo escribiendo el prólogo con que hoy está publicado.
Mi punto de vista, entonces, no es distante y por eso sabía que tenía mucho que aportar a la lucha contra esta lacra. Como mucho tienen que aportar todas las maltratadas cuya opinión nunca es tenida en cuenta a la hora de redactar las leyes con que pretenden protegerlas o los protocolos con que piensan recuperarlas. Sin embargo, quienes hemos sido víctimas, tenemos mucho que decir. Y una de las cosas más importantes es que éste es un problema sin género que requiere un tratamiento sin género, por respeto a todas las víctimas, sean mujeres, hombres, homosexuales o lesbianas. Pero también por acudir a la verdadera raíz del problema, que no es el machismo, sino una suma de anomalías psicológicas que funcionan como un trastorno de la personalidad.
Pensemos que si la víctima no tiene un perfil predeterminado y previsible, tampoco el agresor ha de tenerlo. En cierto modo, el trabajo que yo hice con mi ex pareja para descubrir los mecanismos profundos de su conducta, es el trabajo que Vila y Chamorro hacen para dar con el asesino de turno. Igual que ellos, también yo hube de despojarme de prejuicios, tópicos y esquemas preconcebidos. ¿El premio? Dar con el verdadero asesino, cosa que en ambos casos conseguimos y en ninguno de los dos era el que parecía.
La tesis que argumento en mi libro es que el machismo no es el problema, pero ahora no es el momento de explicarlo. El caso es que Lorenzo con esta novela ha desafiado a las voces que más gritan, para poner en evidencia, desde la reflexión, la objetividad y la calma propias de sus investigadores de homicidios, lo que el sentido común de cualquiera de nosotros asume con su aplastante lógica: que la capacidad de hacer daño no es monopolio de los hombres, que la mujer no es más bondadosa que el hombre por el mero hecho de ser mujer, que a menudo, el padre puede ser más apto que la madre para tener la custodia de los hijos y que admitir todo esto, no resta derechos ni libertades a la mujer, sino que más bien, la dignifica por sus propios méritos. Yo, como víctima, no quiero que se me trate de un modo especial por ser mujer, pues no es mi condición de mujer la que me ha convertido en víctima. Del mismo modo, el agresor no ha de ser más castigado por ser hombre, sino por ser agresor. De otro modo, ¿qué clase de igualdad estamos enseñando a nuestros hijos? Pues quien defiende otra cosa creyendo que hace un favor a las mujeres, se equivoca.
Afortunadamente, cada vez hay más voces del lado de la lógica antes que de intereses económicos y políticos. Si bien, tampoco esto es suficiente para salvar la vida de muchos amenazados por la violencia de sus parejas. Como comprobarán cuando lean esta novela, todavía hace falta mucha estrategia y mucho agua.
Pero es un lujo contar en España con escritores como Lorenzo, que no sólo escriben bien, emocionan y entretienen, sino que además se mojan por la verdad y encima, lo hacen con recursos poéticos, filosóficos e incluso, musicales, logrando un efecto catártico y resucitador.
Les invito, pues, a experimentarlo leyendo este libro. Pero ahora les dejo con Lorenzo Silva, pues escucharle a él ya es toda una experiencia."
martes, 2 de febrero de 2010
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